sábado, 1 de diciembre de 2012
Lastre
No hay Sol ¿No sabías? No está más, se ha ido para siempre. Ahora vivimos bajo esta tormenta eterna, bajo este cielo gris y estático ¿No lo habías notado? ¿No te diste cuenta esta mañana al despertarte? ¿Al mirar por la ventana? ¿Acaso no lo viste ayer, la semana pasada, el mes anterior? Ja... Por supuesto que no. Estabas tan ocupado mirando la hora que marcaba tu reloj. Enfrascado en ocultar tus sentimientos. Pensando. Pensando... ¿en qué?, en nada. En cosas que no son nada. Siempre en nada ¿Y por qué habrías de pensar en algo? El Sol se marchó, ¿no oíste? Ya ni recuerdo la última vez que lo miré, que lo sentí ¿Existió en algún momento, en algún cercano lugar? Ya no sé, nadie mira directo al Sol. Este cielo gris se me hace tan apetecible, tan entrañable, que me conformo con él, con sus tormentas y sus truenos que parecen partir la tierra debajo de nuestros pies. Odiamos el Sol y sus estrellas. Odiamos la luna llena ¿Quiénes somos? ¿Habremos sido algo? ¿Qué fuimos, qué seremos, a dónde vamos? Por favor... No importa, son preguntas que no merecen contestación. Los nubarrones grises me susurran en el silencio que la calma ofrece. Me enamoran, me someten. Todo lo demás, es lastre.
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