domingo, 28 de octubre de 2012

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
"...¡NO ES EL CHOQUE DE UN METEORITO!
¡NO ES UNA EXPLOSIÓN NUCLEAR!
¡EL FIN DEL MUNDO ES UNA MUJER QUE SE DESPIERTA!..."
 
 
 
 
 










5 comentarios:

  1. ¿Es que tardé mucho en darme cuenta? (¿Había que darse cuenta?) Tuve que verlo justo ahora. Pero ayer en un pasillo de la escuela creo haberte cruzado. Me explico, ayer estaba caminando sola por el pasillo, y pasaste, y me pareció interesante el juego de pasos que hicimos, porque no había nadie, entonces seguí caminando pensando el el juego de pasos que todo el tiempo inundan a la gente. Ni si quiera me dí cuenta de que eras el de la foto. De casualidad (si me permitís, no creo en lo casual) eras el señor que escribe. El misterioso. Pero yo ayer no lo sabía. Yo solamente sabía que escribías y que no había visto tu foto de Nor Malidad(es Norma también!!). En fin, la historia es larga. Podemos dejarla para un café.
    Pero no cabe duda de que hace mucho que soy una pelotuda. Tendrías que haber visto mi cara.

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  2. No, no lo había. Un pequeño descuido, que puede ser traducido a mayúsculo, te proporcionó la identidad de aquel extraño que suele escribir de vez en cuando en tu blog. Y es que nunca pensé que entrarías a este antro de vida propia y sumisión descarada.
    Sin embargo, debo admitir que me alegra que lo hayas hecho; con el tiempo, verte pasar al lado mío y sentir que te conozco (parcialmente) y vos no a mí, se convierte en algo incómodo. Sentir el impulso de hablar, de decir un sagaz y efímero "hola", para luego seguir camino dejando detrás a alguien totalmente desconcertado.

    ¿Puede ser una con la boca bien abierta, como gritando sin voz o con una muy fina y ligeramente audible; ojos saltones que parecen salirse de órbita para volar por ahí; todo eso mientras la cabeza ladea bruscamente buscando cómplices que no existen (sólo en nuestra imaginación)? Porque esa es la cara que tengo yo cuando la pelotudez asoma como vieja y dichosa compañera de viaje de ida.

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  3. Quiero explicar porqué el descuido que puede ser traducido a mayúsculo puede ni ser considerado a descuido. Además, no cabe duda de que la profe de filosofía nos intercomunicó con su blog (de chusmas que somos también, porqué no). Y, que lo único que te delató es esta entrada (si no, no me hubiera dado cuenta).
    No sé si tengo facultades de escritora como para describir mi propia cara de asombro.
    Y ahora?
    quiero hablar mucho de muchas cosas con tigo malidad.

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  4. Precisamente, el hecho de que el contenido de esta entrada fuera repetido en tu blog, significó el único punto de fuga posible para descubrir quien soy. Sino, esto seguiría en silencio y soledad.

    Facultades abundan en tu mente; describir una cara de asombro es lo de menos.

    ¿Y ahora? Me pregunto lo mismo, y aunque creo tener la respuesta a tal simpleza, me resulta confuso explicarme porque hoy actué como un desconocido más. Parece como si mi persona esperara encontrarse vagando de nuevo en un pasillo vaciado de almas moribundas y ruidosas. O una bocanada de aire impactando bruscamente, ocasionando un suspiro tembloroso que obligue por inercia.


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  5. Sí, dijiste lo que quería decir. Pero los encuentros esos no se programan. bueno. si va a suceder. vamos a hacer que suceda sin programarse. mañana mismo. hasta luego.

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